UN ENCUENTRO DE ARTISTAS

Así como el cerebro utiliza un escaso
porcentaje de su capacidad, las personas suelen recortar aspectos parciales de
su Ser para trabajar en equipo. Dejan su equipo interno afuera o suprimen
aquellas partes más complejas de integrar: el humor, el juego, las dotes
artísticas, el cuerpo, lo característico del estilo masculino y femenino.
De este modo, la organización se
encuentra con personas parciales y se pierde un potencial humano diverso y
valioso, que podrían aportar sus talentos y aptitudes, como también sus propias
redes tanto formales como informales.
Hoy necesitamos desarrollar y
desplegar la originalidad individual, de modo de llegar, no a un equipo de
técnicos, sino a un encuentro de artistas, potenciando y multiplicando la
innovación a partir de la complejidad de cada uno en un interjuego activo con
las otras individualidades.
Así, la organización empieza a crecer
exponencialmente, porque incita al encuentro de muchas subjetividades, cada una
con su perfil único e irreemplazable.
Por el contrario, si cada uno siente
que es solo una parte de un todo homogéneo, se pierden la motivación profunda y
el compromiso.
Tratar a las personas como simples
herramientas es perder su talento y creatividad, cuando no perderlas a secas.
Por | 2014-10-30T16:19:00+00:00 30/10/2014|Categorías: Pensamiento en red|Sin comentarios

Sobre el autor:

Médica, psicoanalista, consultora en creatividad, innovación y redes humanas.

Deje su comentario