RESISTENCIAS AL CAMBIO Y CORTES EN LA RED

Así como los nudos estrechan la Red, los
cortes la fragmentan y la destruyen. Ambos mecanismos atentan contra los
lazos humanos, organizacionales y del pensamiento.

La acción de las fuerzas de destrucción se despliega en tres grandes corrientes: la tendencia a la inercia, la hiperactividad y la función enloquecedora.

Las fuerzas de inercia se oponen al cambio postergando indefinidamente
su difusión a través de resistencias larvadas como la burocracia, que
termina por desalentar todo entusiasmo, y el dogmatismo, que se opone
con leyes inmutables al progreso y la innovación. También la
hiperactividad estéril, que diluye los verdaderos objetivos. Y, muy
especialmente, la acción maligna de la función enloquecedora, que opera
como un hacker en la Red, destruyendo todo tipo de conexiones.

Estos modos de destrucción actúan a la manera de saboteadores que
desactivan, cortan y finalmente destruyen la Red del pensamiento y la
Red humana de la organización.

En algunas organizaciones las fuerzas de destrucción son
particularmente activas, y muchas veces son el residuo de cortes y
remiendos mal resueltos a lo largo de fusiones, crisis, divisiones, o
hasta duelos por alguno de sus miembros. Todas estas situaciones que no
fueron tomadas en cuenta enferman la Red, sin que nadie reconozca su
origen. A veces, solo el clima enrarecido de una organización es la
señal detectable de esta enfermedad.

En esos casos encontramos
lazos demasiado tensos, vínculos cortados o sectores aislados de la
trama general. Y, en el procesamiento de las ideas, aparecen también
señales de cortes, parches y remiendos, que atentan contra la diversidad
y riqueza del Pensamiento en Red.

Por | 2014-06-04T20:37:00+00:00 04/06/2014|Categorías: Pensamiento en red|Sin comentarios

Sobre el autor:

Médica, psicoanalista, consultora en creatividad, innovación y redes humanas.

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