¿Por qué es más fácil conseguir un nuevo trabajo a través de simples conocidos que de tus personas de confianza?

Entre las variadas experiencias que se
han realizado con redes complejas, un ejemplo de la importancia de los lazos
débiles en la vida cotidiana es el funcionamiento de estos en la búsqueda
laboral.
Grannovetter muestra cómo para
conseguir un nuevo empleo es mucho más eficaz recurrir a los lazos débiles que
configuran nuestras redes personales, ya que los lazos fuertes comparten entre
ellos tantos conocidos y espacios, que forman los llamados clusters o racimos. Si bien los clusters dan consistencia a nuestros círculos
de intereses comunes, no nos aportan demasiadas oportunidades novedosas.
En el funcionamiento mental, los
sistemas de ideas altamente consistentes también operan como clusters, consolidando excesivamente los lazos
fuertes e impidiendo la apertura tanto hacia las nuevas ideas como hacia las
nuevas relaciones.
Cuando le preguntaron a Neil de Grasse
Tyson, el astrofísico más prestigioso del momento, respecto del antagonismo
entre ciencia y religión respondió: “La cuestión no es religión versus ciencia, sino ideas
versus dogmas de cualquier tipo, sean religiosos o políticos”.
Por otra
parte, se descubrió que el cerebro humano también responde a una dinámica de redes
complejas, con neuronas conectadas por lazos fuertes y predecibles que siguen
una secuencia lógica, y otros débiles y azarosos, que funcionarían como atajos.
Los lazos fuertes dan lugar al Pensamiento Lineal y los débiles al
Pensamiento Intuitivo.
En el esquema psicoanalítico de la mente,
el entramado de estos dos modos daría lugar a la intuición, el sentido del
humor y la creatividad.
Barabasi también desarrolla el
concepto de redes scale
free
, que son aquellas
en las que determinados nodos centralizan una gran cantidad de conexiones. Son
los llamados hubs, los nodos más atractivos, en torno a
los cuales se agrupan los demás nodos. En los grupos y redes sociales, por
ejemplo, los líderes funcionan como hubs, atrayendo
hacia sí innumerables conexiones por su capacidad, prestigio o carisma.
En su libro The Tipping Point (La Clave del
Éxito)
, Malcolm
Gladwell, que escribe sobre ciencia para el New Yorker, describe tres tipos de hubs en las comunidades: los
vendedores natos, carismáticos y convincentes, que contagian entusiasmo; los conectores, que conectan a las
personas de diferentes mundos; los mavens o
enterados, que comparten información y conocimientos.
Así como las personas lineales tienden
a acaparar la información valiosa o atesorar sus contactos influyentes, estos agentes
multiplicadores,  facilitan la
interconectividad entre los otros miembros de la red.
Por eso, las personas más aptas para generar conectividad
son aquellas que desarrollan diversos talentos, intereses y experiencias en
variados ámbitos. Ellos crean redes más vitales, expansivas y potentes
proponiéndose como hubs, aportando
conocimientos, ideas y conexiones.
Gladwell también define tres factores
esenciales para la propagación de un producto, un proyecto, un sistema de
valores: una idea potente en su esencia pero sencilla en su expresión,
un contexto preparado para recibirla y la presencia de los agentes propagadores.
Convincentes, “celestinos” y
enterados serían así los “polinizadores” de las redes sociales en la web y las
comunidades.

Extraído del libro “Pensamiento en Red. Conectando ideas, personas y proyectos.” Año 2014. Sonia Abadi

Por | 2015-08-04T17:14:00+00:00 04/08/2015|Categorías: Pensamiento en red|Sin comentarios

Sobre el autor:

Médica, psicoanalista, consultora en creatividad, innovación y redes humanas.

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