INTERNET Y EL PENSAMIENTO EN RED


Alguna vez las armas mecánicas, y más
adelante las más sofisticadas, permitieron igualar la fuerza física de los
hombres. Ya no hizo falta desarrollar la musculatura, sino solo apretar un
botón. Y lo mismo pasó con las herramientas de trabajo.

Hoy estamos asistiendo a una
sorprendente sincronicidad tecnológica y cultural. Por primera vez en la
historia, la capacidad mental descomunal y la conectividad infinita de los
grandes genios están a disposición de cualquiera. Una herramienta que extiende
los límites del cerebro y el pensamiento se encuentra a nuestra disposición:
Internet.

La
Red
virtual, creada en su origen para conectar a los investigadores de todas las
universidades y compartir sus descubrimientos, hoy está a nuestra disposición.
En esta fuente abrumadora de estímulos o manantial de inspiración, los curiosos
podrán espiar mundos hasta entonces desconocidos y los intuitivos solo tendrán
que seguir su instinto para recorrerla.

Allí está todo disponible y al alcance
de todos. Pero eso no le quita valor sino que es la gran oportunidad para las
mentes creativas de contar con todos los datos para cruzarlos a su manera, y
muy especialmente de encontrar otras mentes sabias, abiertas e innovadoras.

La
Red
virtual facilita la desactivación de los prejuicios, ya que conecta a personas
por fuera de su círculo social y profesional más próximo.

Es un mundo infinito de posibilidades,
sin límites ni fronteras, donde se juegan a la vez dos niveles de conectividad:
la capacidad de poner la mente en Red para navegar la Red virtual y la de
activar la empatía hacia otros seres fuera de los propios horizontes.


Por | 2014-11-06T18:52:00+00:00 06/11/2014|Categorías: Pensamiento en red|Sin comentarios

Sobre el autor:

Médica, psicoanalista, consultora en creatividad, innovación y redes humanas.

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