LAS MENTES EN RED

El concepto de Pensamiento en Red, a la vez que integra el
pensamiento lineal con el funcionamiento intuitivo, propone un pensar
que no es individual ni colectivo sino conectivo, que se despliega en el
espacio intermedio entre una persona y otra. Un sistema de
combinatorias infinitas en el que la comunicación fluye entre el adentro
y el afuera.
Cuando hablo por primera vez de este tema en un grupo, varios de los participantes reconocen que en determinadas condiciones
suelen tener ese tipo de experiencia. Les hace gracia y comentan:
“Nunca se me había ocurrido que esto tuviera la posibilidad de ser
investigado y entrenado, pero es exactamente lo que me pasa cuando…”. Y
allí los ejemplos pueden ser: “… juego un partido de fútbol durante el
cual el equipo está sintonizado de un modo casi mágico”, “… empiezo
un proyecto y se multiplican las casualidades que me aportan todos los
recursos que necesito”. Alguno más poético evoca: “Es como navegar a
vela en esos días en que el viento parece estar siempre a favor”, o “Es
parecido a lo que se siente al remontar un barrilete, cuando la tensión
del hilo te hace sentir que estás conectado con algo más allá, que te
sostiene”.

Otros se quedan
impactados, con la expresión de estar viviendo una revelación: “Es
exactamente así como funciono yo en casi todo, y siempre trabajé así.
Parece que soy un especialista en pensar en Red”.
Y estas
personas casi siempre resultan ser líderes naturales, investigadores
inspirados, artistas talentosos. O tienen el potencial para llegar a
serlo.
En las organizaciones, los buenos líderes, al igual que
los artistas, suelen tener activo el Pensamiento en Red. De todos modos,
necesitan que su gente también piense en Red, para fortalecer y
sinergizar su gestión. Además, deben saber detectar la Red por fuera de
la organización para integrarla a sus recursos.
El Pensamiento en
Red opera en la mente del individuo, de allí se extiende al equipo de
trabajo, conectando la propia creatividad con la de los demás.
Rápidamente se difunde a la organización, que se vuelve más innovadora y
permeable al intercambio con el entorno: clientes, proveedores,
competidores, tendencias sociales y económicas.
El funcionamiento
en Red nos permite sincronizar los recursos propios y prestados,
generando la colaboración creativa y la restauración de las redes
organizacionales y sociales.
En los tiempos que corren, funcionar
en Red ya no es solo una buena opción para la expansión de nuestra
mente; se ha transformado en una necesidad de supervivencia, ya que es
la forma de comprender el presente y ser parte del futuro.
La
conexión de las mentes integra la complejidad, la multiplicidad y la
virtualidad, dejando también lugar para el azar, el encuentro
inesperado, las sintonías imprevistas.
Libro: “Pensamiento en Red”
• Apple iBookstore: https://itunes.apple.com/…/…/pensamiento-en-red/id765713786…
• KoboBooks: http://www.kobobooks.com/…/book-hx6RQDb6lEiH1VFh…/page1.html

Por | 2015-03-17T16:51:00+00:00 17/03/2015|Categorías: Pensamiento en red|Sin comentarios

Sobre el autor:

Médica, psicoanalista, consultora en creatividad, innovación y redes humanas.

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