Para aportar a la discusión sobre los escotes. Del mismo modo que las actitudes corporales y los gestos faciales, la ropa también comunica. Nos vestimos según nuestro estado de ánimo, expectativas o hasta convenciones sociales. Pero como en toda comunicación,parte de mi libertad está en elegir el contexto y los interlocutores con los que estoy dispuesto a interactuar.

Tenemos el derecho y la libertad de ponernos un escote, una pollera corta o unas calzas ajustadas. Saco y corbata, remera o bermudas. De todos modos, es cierto que en las actitudes, los gestos y la ropa, se puede estar invitando a ser mirado/mirada, y no tiene sentido molestarse, ofenderse o asustarse por la atracción que se puede generar en los otros. Cuando vamos a una fiesta, nos producimos más, nos maquillamos o usamos ropa especial. La libertad de expresión no es sólo de palabra, puede ser también en actitud, mirada o vestimenta.

Y es inevitable que genere una interacción en imágenes con el que nos ve. Los que nos rodean tendrán también la libertad de mirar, pensar y fantasear. Y aún de interpretar el sentido de nuestra actitud o nuestra ropa. De lo que nadie tiene derecho es de abusarnos, tocarnos, decirnos groserías, o hacernos insinuaciones dando por sentado nuestro interés.

 

Dra. Sonia Abadi