La red humana: empatía e intuición

“Ciertos
estudios experimentales han comprobado que, en general,
las
primeras corazonadas de las personas forman la base de mejores
decisiones
que aquellas tomadas tras un análisis racional de los factores
en
pro y en contra. Cuando confiamos en nuestra intuición, en
verdad
recurrimos a la sabiduría del inconsciente”.
Daniel
Goleman
El
espíritu creativo
Sabios, videntes, gurúes, algunos
viejos amigos o jóvenes sensibles detectan lo que nos pasa sin necesidad de
contarlo. Más aún, parecen conocer nuestro carácter y hasta nuestras
preocupaciones. ¿Cómo lo hacen? Se ofrecen como caja de resonancia dejando en
suspenso la atención. Al estar la mente y el cuerpo en atención flotante, y su
persona presente, nos descifran como una totalidad y se produce la verdadera
comprensión.
Freud afirmaba que la empatía era una
forma de conocimiento que se había perdido en la historia del desarrollo de la
humanidad a favor de otras formas más racionales, basadas en la observación y
la comprensión intelectual.
Más adelante, otro estudioso de la
personalidad, el austro-norteamericano Heinz Kohut, afirmó que en realidad cada
uno de nosotros, en su primera infancia, conoce el mundo de modo empático y
luego reprime esa capacidad, porque se le superponen otras funciones más
objetivas de comprensión de la realidad. Pero nos enseña también que en
determinadas condiciones se puede dejar en suspenso el conocimiento racional y
permitir que vuelva a fluir el conocimiento empático.
Por otra parte, la empatía y la
intuición, al ser formas de aprehensión inmediata, son más veloces que el
razonamiento, y esto las hace tan adecuadas a la velocidad del mundo actual.
Por eso, aun si contamos con períodos breves para responder, siempre conviene
dedicar un primer momento a dejar operar la función red, que sirve para
percibir alternativas, antes de activar la observación lineal, que es la que
solemos usar en el momento de actuar.
Pero ¿podemos confiar en la intuición y en la
empatía
?, ¿en qué
circunstancias?
Algunos dirán que es peligroso confiar
en una primera
impresión
, que hay
que tomarse el tiempo para explorar y analizar a las personas y los hechos. Y
esto no deja de ser cierto. Pero lo notable es que, cuando nos equivocamos en
nuestra percepción inicial, no es por haber dejado actuar a la intuición, sino
porque no hemos sabido desactivar nuestros prejuicios y preconceptos al
enfrentarnos a algo o a alguien nuevo.
El Pensamiento en Red descubre,
legitima y promueve el funcionamiento intuitivo y empático como forma inmediata
de observación y conocimiento, al no descalificarlo como un residuo marginal
del pensamiento lógico ni adherir a una concepción mística que trascienda las
fronteras de lo comprensible. Junto a la comprensión lógica, el

Pensamiento en Red integra lo
inconsciente, el cuerpo y las emociones.

Extraído del libro “Pensamiento en Red. Conectando ideas, personas y proyectos.” Año 2014. Sonia Abadi.

Por | 2016-04-08T13:37:00+00:00 08/04/2016|Categorías: Pensamiento en red|Sin comentarios

Sobre el autor:

Médica, psicoanalista, consultora en creatividad, innovación y redes humanas.

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