LA EXPANSIÓN DE LA RED

Al comienzo de una crisis, las personas pueden
experimentar una variedad de síntomas: disminución de la autoestima,
depresión, pérdida del sentido del humor, agresividad, síntomas físicos,
falta de iniciativa, parálisis del pensamiento y la acción.

Pero una persona o una organización sanas no carecen de crisis, sino
que son capaces de instalar los espacios y tiempos para recuperar sus
redes. El individuo y la empresa recuperan la integridad, ampliada por
nuevas experiencias y capacidades.

La posibilidad de absorber
una crisis o de resolverla se logra a través de la expansión de la Red.
Por eso, al aproximarse la aceleración se debe abrir la Red del propio
pensamiento, del equipo, de la organización, y hacia el entorno. Y
cuanto más grave es la crisis, mayor es la necesidad de expansión de la
Red. Al distribuir la carga, se evita el punto de fractura.

Las
crisis son verdaderas oportunidades para transformar y ampliar las
estructuras. Pero para eso hace falta instaurar espacios, tiempos y
actividades especiales que sirvan de puente para el restablecimiento de
la continuidad y la integridad de la Red. Espacios para procesar los
miedos, contener a las personas, activar los recursos, entender las
causas, reconstruir los equipos.

Aquí el ejercicio de la
creatividad no es una forma de evasión, una alternativa o un premio
consuelo, sino el único recurso genuino para retejer la Red.

Por lo tanto, la mejor política es no descalificar ningún movimiento
creativo, aunque parezca absurdamente alejado de la crisis que se debe
enfrentar.

No hace falta hacer algo grandioso o llamativo. A
veces pequeños movimientos modifican el equilibrio de fuerzas y
comienzan a pasar cosas interesantes. En su libro The tipping point,
Malcolm Gladwell refiere que en la ciudad de New York, abrumada por la
violencia callejera, se decidió crear una brigada que se dedicaba
exclusivamente a reparar durante las noches todas las paredes pintadas
con grafitis. Este simple movimiento transmitió a la población la firme
intención del alcalde de instalar la cultura del cuidado de la ciudad y
la decisión de desalentar comportamientos antisociales.

Lo notable es que las estadísticas demostraron que la violencia en general también disminuyó a partir de este movimiento.

Por | 2014-06-02T17:22:00+00:00 02/06/2014|Categorías: Pensamiento en red|Sin comentarios

Sobre el autor:

Médica, psicoanalista, consultora en creatividad, innovación y redes humanas.

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