LA CALIFICACIÓN PREMATURA

La crítica es solo una función del pensamiento y debiera activarse
luego de haber desarrollado una idea o un proyecto, para poner a prueba
su viabilidad. Si aparece al comienzo condiciona las conexiones de la
Red.
En este caso, produce el efecto de impedir la libre
conectividad, porque suelda las ideas a un elemento crítico, como si
cada idea viniese acompañada de su detractor.

En los Seminarios, al detectar al “tirano” interno que los paraliza,
muchos participantes suelen representarlo con una imagen ingeniosa o
satírica. Me ha tocado escuchar nombres como “el pájaro negro que se me
instala sobre el hombro para censurarme”, “el pisabrote”, “la bruja que
me come las ideas”.
Una inquietud que surge con frecuencia en los
grupos es por qué algunos sienten que trabajan mejor bajo una presión
externa, y preguntan si esto no se contradice con la idea de sentirse
libres y funcionar en atención flotante. La respuesta es que cuando
postergamos una actividad o nos encontramos paralizados, es porque nos
hallamos bajo el dominio de nuestro tirano interno, que nos descalifica e
intimida. Al aparecer el jefe o el calendario que nos recuerdan la dead
line o la importancia de lo que debemos realizar, estos operan dándonos
el permiso de movernos y concretar. Simplemente, se trata de que el
tirano externo tiene más poder que nuestro tirano interno y consigue
hacerle frente.
Pero lo más dramático es cuando se instala una dupla que reconocemos como nefasta: la hipercrítica y la negación.

Cuando la función crítica está hiperactiva, nos condiciona a
concentrarnos en un aspecto parcial de una idea. Esta visión lineal
impide, a la vez, percibir otros aspectos negativos o peligrosos que
podría tener ese mismo proyecto, no registra los problemas, defectos o
fallas, y nos dirige derecho al precipicio. Mientras que la crítica no
nos deja avanzar, la negación de la realidad nos manda al frente sin
aviso.
En el nivel de una organización, significa que vemos los
riesgos solo adelante, o en lo externo a la estructura. Nos falta el
registro de la trama subterránea, que es de donde surge todo lo nuevo,
pero también donde anidan los peligros de lo que nos negamos a ver.

Por | 2014-12-23T14:15:00+00:00 23/12/2014|Categorías: Pensamiento en red|Sin comentarios

Sobre el autor:

Médica, psicoanalista, consultora en creatividad, innovación y redes humanas.

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