Hombres y mujeres en el mundo del trabajo: algunas reflexiones

– Desde siempre  los modelos de
crianza y educación tendieron a reforzar los estereotipos hombre- mujer. 
– Pero, más allá del hombre o la mujer ¿qué
son lo femenino y lo masculino? tendencias, estilos, actitudes, ante el mundo
interior, los vínculos y la realidad. Estos estilos se combinan en diferentes
proporciones en varones y mujeres.
– El reforzamiento de lo masculino en el varón y lo femenino en la mujer
tienen el sentido de ayudar a definir la identidad de género hasta la pubertad
o adolescencia. Luego la posibilidad de integrar facetas del otro género enriquece y
amplía los recursos y habilidades de cada uno.
– La mujer que integra elementos masculinos será más apta para moverse en
el mundo y lograr sus objetivos. El varón que integra
habilidades femeninas será mejor padre, mejor amante, más intuitivo y empático
como líder.
– La educación académica forma “hombres”, lineales, hiperracionales,
orientados a objetivos. Y las mujeres deponen sus habilidades para encajar en
ese modelo. Pero hoy las organizaciones requieren habilidades que se llaman soft, y
se han perdido, descalificado, desechado por el camino.
– El mundo de la conectividad es el mundo de los vínculos y las alianzas,
y para eso se necesitan mentes capaces de pensar en red, integradoras de
habilidades de diferentes calidades.  Las fortalezas de lo
femenino son la flexibilidad y especialmente la capacidad de generar
interacciones que no sólo generen transacciones sino vínculos. Las fortalezas de lo masculino son la potencia, la focalización, la
orientación al objetivo.
– En el liderazgo tanto de la mujer como del hombre se necesitan personas
capaces de integrar las emociones con la racionalidad, la intuición y la
empatía con la orientación a objetivos y la capacidad de generar vínculos
creativos y productivos. Para eso hay que
prepararse explorando y entrenando la diversidad de nuestros talentos y
aptitudes y no sólo lo que nos viene de la formación profesional. Aprender a usar la mente, incluyendo lo artístico, lo creativo, el
juego, el bienestar físico y emocional.
– Esos son los nuevos líderes que necesitan las organizaciones de hoy. Y
las mujeres tienen mucho que aportar y aprender. Los hombres también tienen
para aportar, pero eso ya lo sabíamos. Lo que quizá sea más importante es
cuántoo pueden aprender de la mujer y más aún de sus propias habilidades
llamadas femeninas.

Por | 2013-03-20T20:37:00+00:00 20/03/2013|Categorías: Pensamiento en red|Sin comentarios

Sobre el autor:

Médica, psicoanalista, consultora en creatividad, innovación y redes humanas.

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