EXISTENCIA Y CREATIVIDAD

El sentimiento de existir está ligado
al ejercicio de la creatividad, ya que solo la oportunidad de funcionar
creativamente nos brinda el sentimiento de estar vivos. Cuando este impulso no
existe o se ha perdido, surgen el vacío y la sensación de que la vida no tiene
sentido.

Ante la dificultad de sentirse
existir, la alternativa será vivir reaccionando; pero reaccionar interrumpe el
existir y aniquila el desarrollo de la persona. En estos casos, la imaginación
está empobrecida y en su lugar observamos una compulsión a hacer cosas
concretas y una necesidad permanente de estímulos externos.

A veces, estas personas parecen
“prometedoras”, y hasta pueden alcanzar grandes logros. Sin embargo, en las
relaciones afectivas, en aquellas situaciones en las que hace falta una persona
integral, comienzan a fallar. Fracasarán probablemente en la relación con los
hijos, en la intimidad afectiva y en las facetas de su trabajo que precisan de
la espontaneidad y la creatividad.

Pueden ser mentes brillantes pero
desconectadas del cuerpo y las emociones, delineando un perfil reconocible:
pensamiento lineal, desconexión de los afectos, frecuentemente acompañada de
trastornos psicosomáticos.

Esto los hace más vulnerables al
estrés, originado en una relación permanente y agotadora con los estímulos, con
pérdida de la posibilidad de conectarse consigo mismos.

Estas personas viven con la amenaza
permanente del propio derrumbe, que a veces puede concretarse en la realidad.
El mundo observa logros en una personalidad exitosa, y puede resultarle difícil
creer en el real sufrimiento de ese individuo, que se siente más falso cuanto
más triunfa. La sensación de impostura es permanente, así como la vivencia de la
propia vulnerabilidad.

Algunas personas que fueron creativas
en distintos momentos de su vida perdieron esta posibilidad. Ciertas
experiencias, o las exigencias y limitaciones impuestas por la realidad social
o laboral, pueden ser la causa de esta devastación. Son personas que padecen un
intenso sufrimiento al recordar y añorar aquella capacidad perdida.

Sin embargo, la creatividad, aun
dañada o reprimida, nunca es destruida totalmente, sino que se mantiene
escondida.

Por | 2015-01-15T17:10:00+00:00 15/01/2015|Categorías: Pensamiento en red|Sin comentarios

Sobre el autor:

Médica, psicoanalista, consultora en creatividad, innovación y redes humanas.

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