ENREDADOS

Las experiencias excepcionales, cuando
van acompañadas de una fuerte carga emocional, tienden a quedar grabadas en la
mente, y de allí en más se desarrollarán como clichés.
Se instala un estilo que puede compararse con el reflejo condicionado, el cual,
ante un estímulo, reacciona siempre de determinada manera.
A veces, los nudos terminan teniendo
el efecto de predicciones, algo así como una fatalidad que nos
dice que las cosas solo podrán suceder de una manera. De este modo, no solo
operan como prejuicios sino también como profecías y hasta condenas.
La fijación es una certeza, casi una maldición inevitable, y no una posibilidad a la que hay
que estar atento. Lo dramático es que las nuevas experiencias no modifican los
nudos. A lo sumo, el individuo pensará: “Esta es la excepción que confirma la
regla”. Pero al día siguiente volverá a sentir la inexorabilidad de la certeza.
Más aún, cada nueva experiencia
refuerza y engrosa los mismos nudos en una escalada maligna que termina estrangulando la Red.
Un nudo va a atraer hacia sí todo lo
igual o parecido, para irse reforzando cada vez más, y va a desatender los
indicadores de lo nuevo. Los nudos en la Red son los que impiden aprender de la
experiencia, son el lugar de la profecía autocumplida.
A veces pareciera que estas situaciones
no tienen remedio. Sin embargo en el clima de los Seminarios de Pensamiento en
Red se genera una reactivación
de la Red
, que
permite cuestionar y desatar
los nudos.
Por | 2014-03-31T20:48:00+00:00 31/03/2014|Categorías: Pensamiento en red|Sin comentarios

Sobre el autor:

Médica, psicoanalista, consultora en creatividad, innovación y redes humanas.

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