DEFINICIONES, CAUSAS Y EFECTOS

Los seres humanos, los grupos y las
organizaciones no evolucionan de manera lineal sino a través de crisis y
resoluciones. Y a su vez, toda estructura tiende a restaurar la continuidad de
sus procesos y la integridad del sistema.
En un momento determinado, una
aceleración golpea de modo lineal, a la manera de un estímulo hiperintenso o de
una suma de estímulos que la estructura no puede absorber ni diluir: la Red se
quiebra, generando diferentes reacciones según la calidad, intensidad y
duración del impacto. También, según el momento y la fortaleza de cada
estructura.
En cualquier crisis se quiebran la
continuidad del tiempo y también del espacio. A veces se origina en factores
internos y otras en externos, pero siempre comprometerá tanto el interior del
sistema como su relación con lo externo.
Son crisis las pérdidas y
separaciones, las experiencias traumáticas, el quiebre de los parámetros o
escenarios conocidos. Al generar diferentes modos de ruptura, se activan
diversos recursos para restablecer la integridad perdida: recursos
restauradores y creativos, o bien empobrecedores y rigidificantes.
Ante una crisis, se bloquean los
dispositivos habituales que aseguraban el equilibrio del sistema, y se
desbloquean la inestabilidad y lo imprevisible. Pero, a la vez, se activan las
potencialidades de crecimiento, innovación y cambio. Entre la ruptura y la
nueva integridad, se podrá desplegar una nueva Red.
Ante cada crisis se puede intentar
regresar a estados anteriores, o experimentar creando nuevos estilos de
expresión, de invención, de relación.
Se atraviesan fronteras y límites, se
generan atajos, puentes, túneles, pasadizos secretos.
Al romperse las estructuras formales
se activan los fenómenos en Red, en particular las conexiones aleatorias. Se
ponen en juego el ingenio, la solidaridad, las soluciones inéditas y poco
convencionales. Se crean nuevos vínculos. A veces son las mismas personas las
que se vinculan desde otros lugares o roles.
El sistema se vuelve coyunturalmente
caótico, y los riesgos son paralizarse o entrar en confusión. Trabajar en Red
implica sumergirse en el caos para capturar los lazos sueltos y reorganizar las
conexiones, resistiendo a la tentación de regresar al orden previo.
Basta observar lo que pasa en un
accidente, aun insignificante, como puede ser un corte de luz. Durante esa
situación inesperada, se modifican las jerarquías y los roles, aparecen líderes
naturales, los que mandan dependen y los que dependen lideran.
Lo notable es que si eso sucede en un
grupo ya consolidado, ciertos cambios de roles van a transformar el equilibrio
de los vínculos, produciendo un reordenamiento espontáneo de los links de la Red.
Un líder en Red es capaz de reconocer
que se está viviendo una situación especial e inédita. Así, no solo permite que
se activen los recursos de su propia Red y de la Red del equipo, sino que
detecta y acepta liderazgos espontáneos alternativos.
Por | 2014-07-22T17:05:00+00:00 22/07/2014|Categorías: Pensamiento en red|Sin comentarios

Sobre el autor:

Médica, psicoanalista, consultora en creatividad, innovación y redes humanas.

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