Cómo usan la web los que piensan en Red: la inteligencia colectiva y colaborativa

Aquellas personas que desarrollan un pensamiento en Red son capaces de utilizar la web como forma de activar y capitalizar la inteligencia colectiva. De este modo favorecen la colaboración creativa, la resolución de problemas y la innovación.

“Crowdsourcing es un ejemplo del modelo de producción basado en la inteligencia colectiva y colaborativa por la cual personas anónimas, clientes, proveedores o los mismos empleados de las empresas se animan a dar soluciones a un problema, todo a un costo que resulta imperceptible para las compañías. La práctica puede ser abierta al público en general o limitado al personal, dentro de la corporación.(…)Uno de los sitios más representativos y pioneros en prácticas de crowdsourcing es InnoCentive.com. Se trata de una laboratorio abierto de ideas, que comenzó en 2001, y donde empresas como Procter & Gamble, Eli Lilly, SAP y Boeing plantean problemas que no pueden resolver dentro de sus equipos de Investigación y Desarrollo (I+D, por sus siglas en inglés). Allí ofrecen recompensas de miles de dólares para aquel que dé una solución. Hay desafíos de lo más diversos, desde formular ideas para conservar pan fresco por más de 45 días, por el que ofrecieron u$s 40.000, hasta soluciones para extraer el petróleo derramado en el Golfo de México, en los Estados Unidos (EE.UU.)”

Para leer el artículo completo publicado por Julián María Iturrería en El Cronista Comercial el martes 14 de Setiembre, click aquí.

Comentario de Sonia Abadi
Cuando estamos en Red, nos disponemos a reconocer a los otros como potenciales fuentes de inspiración, en lugar de percibirlos como estorbos o competidores.
Al articular el propio potencial creativo con el entorno, se incorporan al ámbito de trabajo todos los recursos y experiencias de cualquier área.
Una mente inspirada es capaz de establecer conexiones inéditas entre datos diversos, y esta es la verdadera inteligencia organizacional que ayuda a planificar, decidir y realizar.
Una Red compleja no se limita al propio equipo u organización, sino que es capaz de interconectar lo de adentro con lo de afuera y lo que está jerárquicamente arriba con lo que está abajo, ya que las redes complejas no tienen centro y sus conexiones son móviles. Así, permiten integrar recursos propios y ajenos, y usar tanto las ideas del gerente como las del cadete. Y, además, deshacer ciertas conexiones agotadas y establecer nuevas.
El Pensamiento en Red opera en tres niveles entramados: integrando el pensamiento intuitivo con el lineal, agregando a la atención focalizada la atención flotante y activando la conexión empática con las ideas y la creatividad de los otros.
De este modo, nuestra conectividad hacia adentro y hacia afuera se multiplica y se expande, y aparece la sincronicidad. Por su parte, la sincronicidad nos brinda la sensación de ser personas afortunadas, aumentando a la vez nuestra confianza en nosotros mismos y en los otros.

Por | 2010-09-14T18:19:00+00:00 14/09/2010|Categorías: Pensamiento en red|Tags: , |Sin comentarios

Sobre el autor:

Médica, psicoanalista, consultora en creatividad, innovación y redes humanas.

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